“Juan Francisco Cifuentes Cano es responsable en calidad de autor del delito de desaparición forzada regulado en el artículo 201 ter del Código Penal, cometido en contra de Luz Leticia Hernández Agustín y Ana María López Rodríguez. En consecuencia, se le condena por tales hechos antijurídicos a la pena de 50 años de prisión inconmutable. Se suspende a Juan Francisco Cifuentes Cano de sus derechos políticos durante el tiempo de la condena”
Después de 44 años buscando justicia por la desaparición forzada de la estudiante Luz Leticia Hernández Agustín en 1982, y tras 4 meses y medio de debate, el 17 de septiembre el Tribunal Octavo de Sentencia Penal dictó sentencia. El tribunal vio comprobada la responsabilidad del acusado Juan Francisco Cifuentes Cano por este delito cometido contra Luz Leticia y Ana María López Rodríguez, e imputó una pena de 25 años de prisión inconmutables por cada una de las dos víctimas. Sin embargo, no encontró suficientes elementos para reconocer delitos contra los deberes de humanidad.
Los hechos se produjeron en 1982, uno de los años más violentos del conflicto armado interno guatemalteco, marcado por una fuerte intensificación de la represión estatal y por numerosas detenciones, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, tanto en áreas rurales como urbanas. En este contexto, estudiantes, sindicalistas, activistas y otras personas consideradas opositoras al régimen fueron objeto de persecución por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. Desde la desaparición de Luz Leticia, sus padres, doña Valentina y don Jorge, emprendieron una búsqueda incansable por conocer su paradero y exigir verdad y justicia, acudiendo durante años a hospitales, morgues, tribunales e instituciones públicas y sumándose a los esfuerzos de familiares de personas desaparecidas. Con el paso del tiempo, sus hijas continuaron esa lucha, manteniendo vivo el caso y reclamando responsabilidades hasta lograr que los hechos fueran finalmente juzgados.
Tras el veredicto, el público presente celebró y felicitó a las hermanas de Luz Leticia por su lucha y la de sus padres, doña Valentina y don Jorge. Las hermanas se mostraron satisfechas, e insisten que la sentencia no solo es importante para su familia, sino también para las familias de las decenas de miles de personas desaparecidas: “Por fin se impartió justicia por nuestra hermana, que también significa algo para las 45.000 personas desaparecidas durante la guerra en Guatemala”.
PBI empezó a acompañar a la familia de Luz Leticia en enero de 2023. En octubre de 2024, Mirtala Hernández, hermana de Luz Leticia, participó en una gira de incidencia en el Estado español., llevando su lucha por la justicia al plano internacional. Recordamos aquí algunas de las entrevistas publicadas durante la gira:
- “Mirtala Hernández: “Mi hermana desapareció en 1982, hasta 2023 no ha arrancado el juicio””, por Sara Plaza, publicado en El Salto el 29/10/2024: https://www.elsaltodiario.com/guatemala/mirtala-hernandez-llevo-cuarenta-anos-buscando-hermana-es-razon-existir
- “El caso de Luz Leticia, víctima de los escuadrones de la muerte en Guatemala, llega a la UE en busca de justicia”, por Ana María Pascual, publicado en Público el 9/11/2024: https://www.publico.es/politica/caso-luz-leticia-victima-escuadrones-muerte-guatemala-llega-ue-busca-justicia.html

